Antecedentes de la ley

La historia de la ley es la historia de nuestra raza, y la incorporación de su experiencia. Es el monumento más inequívoco de su sabiduría y de su frecuente falta de sabiduría. El mejor pensamiento de un pueblo se encuentra en su legislación, su vida cotidiana se refleja en sus mejores usos y costumbres, que constituyen la ley de sus transacciones ordinarias.

Nunca ha existido, y es totalmente seguro decir que no existirá nunca, en este planeta de cualquier organización de la sociedad humana, de cualquier tribu o nación grosero sin embargo, cualquier agregación de los hombres salvajes sin embargo, que no ha sido más o menos controlado por algunos reconocidos forma de ley.

Si aceptamos la moda, pero en este sentido no totalmente irracional y teoría de la evolución que se desarrollaría la civilización de la barbarie, la barbarie de la barbarie, y la existencia de los hombres salvajes de un simio ascendencia, o si más razonable adoptar la teoría, sostenida por uniforme tenor de toda la historia, que la barbarie y salvajismo son simplemente decae primordial de la civilización, nos encontramos con el hombre en todo momento y en todas las circunstancias, la medida en que sean informados por los registros que ha dejado, la vida en sociedad y la regulación de su realizar transacciones y de sus asuntos en la subordinación a algunas normas de la ley, más o menos fijo, y reconocida por él a ser vinculante para él, a pesar de que muchas veces ha estado en rebelión en contra de algunas de sus disposiciones.

El reconocimiento de la existencia de la ley fuera de sí mismo y, sin embargo, vinculante para él, es inherente a la naturaleza del hombre, y es una necesidad de su ser. Y esto es tanto como decir que la existencia misma de la sociedad humana depende de la ley impuesta por algunos poder superior. Si bien desde nuestro punto de vista de la actual existencia finita último es el de la persona, y todos la verdadera filosofía reconoce que la sociedad existe para el individuo, y no el individuo para la sociedad, pero también es cierto que el individuo está destinado a existir en la sociedad, y que en muchas cosas debe subordinar su voluntad a la de la sociedad, y en la medida en que la sociedad no puede existir sin la ley, es necesaria una deducción de la razón de que la existencia de la ley es coetáneo con el de la raza humana.

Antecedentes de las leyes

Porque, si el origen de la ley se trató en el pacto, un pacto similar sería suficiente para que derogar, y si depende de la fuerza de la mayoría, la ilicitud de su desobediencia a behests dependería enteramente a partir de su descubrimiento y la manifestación de el mundo.

Supongamos que dos hombres náufragos arrojados a una isla desierta, lejos de toda sociedad humana, lejos de todos sus organismos e instrumentos para la prevención y castigo del delito, y mata a un desenfreno en el otro, es el acto menos un delito, porque nunca podrá ser descubierto, ya que nunca podrá ser alcanzado por el brazo vengador de la justicia, porque el pacto social nunca se ha puesto en vigor en esa remota región de la tierra. Nuestra conciencia y nuestro sentido común se rebelan contra la inferencia de cualquier diferencia entre ese crimen y que de lo común en el pálido asesino de la civilización.